En el marco del Día Mundial contra el Cáncer Infantil, las cifras de esta enfermedad en Risaralda generan preocupación. Durante el 2024, la Fundación Sanar de Pereira registró 33 nuevos diagnósticos, iniciando el 2025 con 73 niños en tratamiento activo, 11 recaídas, 2 en cuidados paliativos, 80 en controles y lamentablemente 8 fallecidos.
Las autoridades de salud destacan la importancia del diagnóstico temprano, ya que puede aumentar la tasa de supervivencia hasta un 82%. Sin embargo, el acceso oportuno a este diagnóstico sigue siendo un desafío, especialmente en zonas rurales.
Estrategias para Mejorar la Atención
Para optimizar la atención a los menores con cáncer, Risaralda ha implementado la estrategia “Ruta Dorada”, la cual cuenta con 8 consultorios especializados en hospitales del departamento. Además, el personal médico recibe capacitación constante para detectar signos tempranos de la enfermedad y mejorar la calidad del tratamiento.
¿Cómo Identificar los Síntomas?
Es fundamental que padres y cuidadores estén atentos a los siguientes signos de alarma:
- Fiebre injustificada por más de 2 semanas.
- Bultos o hinchazón sin fiebre ni dolor.
- Dolor en los huesos, articulaciones o espalda.
- Vómito, alteraciones visuales y/o auditivas.
- Pérdida de peso y falta de apetito.
- Infecciones repetitivas.
- Hematomas, puntos rojos y sangrados.
- Dolor y crecimiento del abdomen.
- Masas en el cuello y ganglios inflamados.
- Falta de aire, fatiga o sudoración nocturna.
- Trastorno de la marcha o equilibrio.
Derechos de los Niños con Cáncer
Las personas menores de 18 años con sospecha o diagnóstico de cáncer tienen derecho a:
- Acceso a exámenes de apoyo diagnóstico.
- Atención especializada en redes de servicios oncológicos.
- Autorización integral para el tratamiento.
- Exoneración de copagos, cuotas moderadoras y de recuperación.
- Presentar peticiones, quejas y reclamos ante las autoridades de salud (Secretarías de Salud, Supersalud, etc.).
Un Llamado a la Acción
La Secretaría de Salud de Risaralda invita a padres y cuidadores a estar alerta a los signos de alarma. Con un tratamiento oportuno y continuo, el cáncer infantil puede ser curable. La detección temprana salva vidas.