Los aficionados a los videojuegos, especialmente niños, corren riesgo de sufrir problemas de audición por exposición a música y sonidos a alto volumen, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) han lanzado el primer paquete de estándares para un uso seguro de estos productos audiovisuales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) han elaborado la primera norma mundial para contribuir a una escucha segura en videojuegos y actividades de deportes electrónicos (‘eSports’), que incluye recomendaciones para reducir el riesgo y prevenir la pérdida auditiva entre sus usuarios.
“La norma de escucha segura de la OMS/UIT apoya a los gobiernos, los fabricantes, la sociedad civil y otras partes interesadas para fomentar entornos de escucha seguros, de modo que las personas de todas las edades puedan proteger sus oídos y su audición, e incluso cuando jueguen a videojuegos, no corran el riesgo de sufrir pérdida auditiva”, explicó el subdirector general de Cobertura Sanitaria Universal, Enfermedades Transmisibles y No Transmisibles de la OMS, Jérôme Salomon.
La medida busca reducir las lesiones entre jugadores de un sector que cada vez atrae a más población, ya que se calcula que unos 3.000 millones de personas utilizan videojuegos a través de consolas, ordenadores o móviles.
Para los dispositivos de videojuegos, la norma recomienda un seguimiento de la tolerancia al sonido para medir la exposición del jugador al sonido; incorporar mensajes de escucha segura que trasladen a los jugadores información sobre el uso del sonido, incluidas predicciones sobre cuándo se alcanzará su límite de sonido; un sistema de control de volumen fácil de usar que se puede ajustar fácilmente; y un modo de seguridad de auriculares que ajuste automáticamente el volumen cuando un jugador cambia entre auriculares y altavoces.
Para los títulos de ‘software’ de videojuegos, la norma recomienda advertencias y mensajes de escucha segura para los jugadores sobre el riesgo de pérdida auditiva debido a sonidos fuertes y exposición prolongada durante las actividades de juego; junto a controles de volumen independientes para diferentes categorías de sonido, lo que permitiría a los jugadores ajustar los niveles y silenciar varios sonidos dentro del juego.
También para los propios videojuegos, se aconseja que la banda sonora, el género y el diseño de sonido se encuentren adaptados con funciones de escucha segura, así como el mismo modo de seguridad de auriculares que sea capaz de detectar un cambio de salida de audio entre auriculares y altavoces y reduce automáticamente el volumen.
La OMS subraya que los niños son especialmente vulnerables a pérdidas auditivas, por el atractivo que para ellos suponen los videojuegos unido a su menor tolerancia a los sonidos fuertes.
Crédito: EL ESPECTADOR