Víctor Jiménez, conductor de la empresa Arauca, expuso cómo fue el momento de angustia que vivió, tras ser retenido por la guardia indígena en medio del bloqueo de la vía entre Santa Cecilia y Chocó.
Desde la mañana del lunes, un grupo de indígenas de la comunidad Gitó Dokabú bloqueó un tramo de la vía que conecta A Risaralda con Chocó, situación que afecta a más de un centenar de vehículos, entre ellos buses de transporte público, camiones y automóviles particulares.
Jiménez narró la difícil situación cuando fue retenido y obligado a arrodillarse en medio de la vía. Dijo que se encontraba en ruta hacia Chocó y llegó al punto de bloqueo antes de la hora anunciada para el cierre.
“Supuestamente en el comunicado decía que el cierre era a las 6:00 a.m., pero cuando llegué al punto ya estaba bloqueado, y eran apenas las 5:00 a.m.”, contó.
El transportador asegura que en un principio la guardia permitió el paso de algunos vehículos. “Como a las 6:30 dejaron pasar a dos buses y un camión, entonces yo intenté avanzar, pero no me dejaron”, relató.
Ante la negativa, decidió reclamar por lo que consideró un trato desigual. “Les dije: ‘o todos en el suelo o todos en la cama’. Pregunté si había ‘rosca’ o si alguien les había dado plata”, recordó Jiménez.
Su comentario generó el enojo de los indígenas, quienes reaccionaron violentamente. “Me cogieron a las malas, a los empujones, y me llevaron aproximadamente 500 metros lejos del bus. Me hicieron arrodillar durante unos 30 minutos”, relató con indignación.
El transportador dijo que todo lo que había vivido no era más que “una humillación. Soy un transportador, y a ellos mismos los he transportado en el bus”, agregó.